Pandorgo 2016

PANDORGO
Jose Luis Vendrell García de León
DULCINEA
Eva María Masías Avis
DAMAS
- Lucía María Herreros Ruiz
- Patricia de Lemos Delgado
- Cristina Martín Pérez
- Lourdes Serrano de la Cruz
CURRICULUM

JOSÉ LUIS VENDRELL GARCÍA DE LEÓN

 

      Nacido en  Ciudad Real, el 19 de marzo de 1968, su vida ha transcurrido entre los barrios de El Perchel y de Los Ángeles, pasando en este último la mayoría de su infancia y juventud, donde sus padres tenían el “Bar Vendrell“, muy conocido por aquel entonces y aún recordado por los vecinos del barrio, lo que le provocó su gran apego y cariño a dicho barrio y le ha llevado a fijar en él su residencia.

 

      Es el menor de los ocho hijos del matrimonio formado por  Antonio y Escolástica, ambos muy conocidos en esta ciudad, su padre,  ha ejercido como policía local durante 42 años, ocupando distintas categorías profesionales y asumiendo la Jefatura del Cuerpo durante los últimos  años de servicio; su madre, una mujer emprendedora y muy trabajadora.  Padre de dos hijos adolescentes: José Luis, de 17 años que es un amante y practicante de diversos deportes, como el fútbol, padel, etc. y Lucía, de 16, una excelente amazona que ya hace sus pinitos como profesional. Comparte su vida sentimental con Elisa Serna Sánchez-Belmonte, hija de Pilar y Antonio Serna, el conocido pandorgo de 1988, año en el que se fundó la Hermandad de Pandorgos y en la que él realizó una importante tarea.

 

      Cursó sus estudios de EGB en el Colegio Nacional de Prácticas de Ciudad Real (más conocido como la Aneja), iniciando su vida laboral a la edad de 16 años como aprendiz de mecánico en Talleres Jerónimo Ortega “Volvo”, donde continuó hasta alcanzar el grado de oficial.

 

      En el año 1987, a su regreso del servicio militar, el cual cumplió en el Cuerpo de Ingenieros, se hace autónomo y monta su propio negocio, un taller  mecánico, el cual cierra en 1993  para comenzar su andadura como funcionario municipal del Excmo. Ayuntamiento de Ciudad Real, donde continúa  como personal adscrito al servicio de la Policía Local, Cuerpo en el que tiene lazos familiares y  al que se encuentra muy unido y  por el que siente un gran respeto  y cariño. Además, desempeña tareas de relaciones públicas en la terraza piscina Santa María, regentada por su gran amigo Antonio Astilleros.

 

      Persona  muy conocida en Ciudad Real, por su familia,  su trabajo y su carácter alegre y afable, se le conoce cariñosamente como “el Chichi”. En su tiempo libre le gusta disfrutar de reuniones familiares cada vez que tiene ocasión, así como cultivar sus muchas amistades. Su hobby es el mundo de los coches clásicos y las motos.

 

      Apasionado por su ciudad, es un gran embajador de ella allí donde va, un fiel seguidor de las fiestas locales, de nuestras costumbres y tradiciones,  en las que le gusta participar activamente, así como gran devoto de nuestra Patrona, la Virgen del Prado, devoción que comparte con la de Nuestra Señora de los Ángeles.

SALUDO A PUEBLO

Alcaldesa de Ciudad Real,

 

Miembros de la Corporación Municipal

 

Consejeros y portavoz  del Gobierno Regional

 

Presidente de la Diputación Provincial,

 

Alcaldes y alcaldesas de otros municipios de nuestra provincia,

 

Y demás autoridades presentes,

 

Representantes de Asociaciones de Peñas, Hermandades y Vecinos,

 

Dulcineas,

 

Amigos,  familiares,  visitantes…

 

Y como no… Hermandad de Pandorgos. Queridos Todos…

 

 

¡Muy buenas tardes!

 

      Es para mí un gran honor,   el nombramiento como Pandorgo 2016,   y espero estar a la altura de la responsabilidad que el título implica:   la representación de la ciudad,    sus anejos   y sus vecinos en los actos culturales y festivos durante el año.    La asumo de buen grado,   y espero no defraudaros.

 

      Para ello,   contaré con el apoyo incondicional de mis hijos, José Luis y Lucía, así como de mi pareja y el resto de mi familia.

 

      Las tradiciones populares,   constituyen el nexo de unión en el espacio y el tiempo entre las personas donde esa tradición arraiga,   y contribuyen a forjar una identidad colectiva,    y la Pandorga es,   sin duda,  la manifestación tradicional más específica de Ciudad Real.

 

      Y porque ellos, también contribuyeron a forjar esa identidad, quiero tener un especial recuerdo desde esta Plaza Mayor  para esas personas que no están con nosotros en el espacio, bien porque se encuentran fuera coyunturalmente,  o porque las circunstancias les han obligado a dejar nuestra tierra  y para los que ya no lo están en el tiempo, porque nos dejaron para siempre, aunque continúan entre nosotros por esta tierra de Don Quijote; hoy mismo, mientras leo estas palabras, tengo la seguridad de que están aquí, acompañándome y acompañándonos a todos,  especialmente, los Pandorgos Justo Serrano Ortiz y Benjamín Gómez Serrano, fallecidos este año, y Antonio Serna Mondéjar, mi, suegro, fallecido el pasado año, y cuyo sombrero y fagín porto hoy con tanto orgullo y cariño.

 

      Estas palabras van por ellos!!

 

      Igualmente, quiero dar la bienvenida, a quienes no siendo ciudadrealeños de origen, han convertido nuestra muy noble y muy leal “capitaleja”, en su nuevo hogar, y desde ese momento, forman parte de ese “nosotros”, y a los que han venido de fuera a disfrutar de la fiesta, esperando que se diviertan entre nosotros,y que repitan en años venideros.

 

      Como Pandorgo de hogaño, como embajador de nuestra ciudad, “el corazón de La Mancha”, propongo a las instituciones, que se pongan en marcha los mecanismos para conseguir   que la Pandorga, declarada fiesta de interés turístico regional hace 30 años, sea igualmente declarada de interés turístico nacional. No se antoja un proceso corto, pero en algún momento hay que empezar, y creo que este es el momento, y este es  mi propósito.

 

      Es el momento,   de que empiecen a sonar las guitarras,   bandurrias, panderetas y castañuelas,   y disfrutar del colorido de frutos y flores  que hoy ofrecemos   a nuestra queridísima Patrona,    la Virgen del Prado.

 

      Es el momento, de que las agrupaciones procedentes de todo el “coto manchego”, vuelvan a tomar las calles de esta ciudad, para dirigirse a un Prado que hoy no dormirá.

 

      Es el momento, de que los grupos folklóricos, nos devuelvan esos sones de antaño, que despiertan en nosotros recuerdos a seguidillas, jotas y fandangos…

 

      Es el momento, de emocionarnos delante de la Morena del Prado, cuando dejemos junto a ella nuestra ofrenda, los frutos de nuestro trabajo, y las flores de su hermosura.

 

      Es el momento,   de compartir limoná y puñao,   de entonar nuestro  himno,    de presumir de pañuelo de yerbas,   de faldas de colores y camafeos,    de blusones y fajas…

 

      Es el momento,   de bailar y celebrar hasta más allá del alba....

 

      Es nuestro momento,   Hermanos Pandorgos!

 

      Culipardos y culipardas,  vecinos  y visitantes,   gritad conmigo!

 

      ¡Chi, chi, chi, la Pandorga ya está aquí!

 

¡Viva la Pandorga!

 

¡Viva Ciudad Real!

 

¡Viva la Virgen del Prado!

 

OFRENDA A LA VIRGEN

Virgen del Prado, Bendita y Santa Madre, Dios te salve:

 

              En esta tarde en que el mes de julio llega a su fin, vengo lleno de orgullo a postrarme anti ti para cumplir, en representación de todos mis vecinos, con la más grata de mis obligaciones como Pandorgo de hogaño: darte gracias, Señora, y pedir por todos nosotros.

 

              Tus hijos han venido a inundar estos, tus jardines, con el colorido y fragancia de los frutos de nuestra tierra manchega, que son el producto de su trabajo, y que ahora magníficamente presentan ante ti. Sin embargo, la belleza de esta ofrenda que aquí te hacemos no nos debe hacer olvidar que esos frutos han sido regados con el sudor de tus gentes, siempre tan sufridas como honradas.

 

              Y yo he venido a elevarte mi plegaria, que quiere ser la plegaria de todos.

 

              Virgen del Prado, Virgen de las Batallas, patrona de Ciudad Real:

 

              Con fervor y devoción te doy gracias por los bienes recibidos en el último año, por habernos dado fuerza para seguir adelante y superar las adversidades, que no son pocas en los tiempos que nos toca vivir.

 

              Pido para tus gentes paz, amor, esperanza y prosperidad, para que podamos afrontar juntos en armonía nuestro futuro.

 

              Pido, en especial, oportunidades y trabajo para los más jóvenes, y que los que han tenido que buscar su oportunidad fuera de su tierra puedan regresar pronto a la que les vio crecer.

 

              Pido que quienes hemos elegido para regir nuestros destinos lo hagan siempre sin olvidar la vocación de servicio a sus ciudadanos y la búsqueda del bien común por encima de cualesquiera otros intereses particulares. Para que podamos ver en ellos la nobleza que necesitamos como ejemplo.

 

              Pido que acojas bajo tu manto a quienes emprendieron el último viaje: a los Pandorgos que nos dejaron, a mis dos cuñados recientemente fallecidos y a mi hermana, fallecida tiempo atrás, y en general a todos nuestros seres queridos.

 

              Te pido, por encima de todo, salud para tus hijos, para no añadir más preocupaciones y sufrimiento a los que ya de por sí cargamos sobre nuestras espaldas. De manera particular, te pido por mi sobrino Óscar, para que salga victorioso de la difícil prueba que le ha tocado vivir.

 

              Y pido también perdón por los pecados que haya podido cometer. Dudo que puedan ser muchos y de importancia, no obstante, Señor, perdónalos.

 

              A Ti, sin par Dulcinea celeste, este humilde Pandorgo besa Tu mano como muestra de  lealtad y fidelidad a las innumerables virtudes que te honran, al igual que aquel loco caballero a quien el genial escritor quiso poner a recorrer nuestras tierras “desfaciendo entuertos”, besó la mano de su Dulcinea terrenal.

 

              Pido, por último, que aunque a veces solo parezca verse el  carácter lúdico (que bienvenido sea también) de nuestra fiesta por excelencia, la Pandorga, recordemos que es una celebración eminentemente religiosa y así puede y debe seguir siendo.

 

 

¡Viva la Pandorga!

 

¡Viva Ciudad Real!

 

¡Viva la Virgen del Prado!