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AÑO: 2015
PANDORGO
Francisco José Turrillo Moraga
DULCINEA
Laura Roldán Sobrino
DAMAS

María Paz Cid Gómez

Ana María Corchero Fernández

María Estrella Díaz Casas

Lorena González Roldán

Lara Lázaro Ramos

 

CURRICULUM

        Nacido en Ciudad Real, el 31 de octubre de 1977, ha vivido toda su vida aquí, salvo dos años que vivió fuera de ella por motivos laborales (una mala gripe que había que pasar, como él dice). Criado entre la calle Infantes y Calatrava, la Catedral y el Prado siempre fueron sus puntos neurálgicos. Lugares que no ha abandonado, pues su domicilio actualmente se encuentra pleno barrio de  la Morería.

        Realizó sus estudios primarios en el Colegio jesuita y después salesiano, Beato Hermano Gárate y los secundarios en el Instituto de Bachillerato Nuestra Señora de Alarcos. En 2000 obtiene la licenciatura de Historia y en 2006, la de Historia del Arte, consiguiendo ese mismo año plaza como profesor titular de Educación Secundaria, en la especialidad de Geografía e Historia. Actualmente desempeña su labor docente en el I.E.S. Alonso Quijano de Argamasilla de Calatrava.

        Felizmente casado con María del Mar Rodríguez Romero, también profesora de secundaria de Geografía e Historia, y padre de una preciosa niña, Carmela del Mar.

        Desde muy joven ha participado en la Pandorga y en el Concurso de zurra, primero como fundador de la Peña Más Limoná en 1995 y posteriormente desde otras peñas y desde nuestra Cofradía. Así mismo, tiene el honor de haber sido el campeón en el I Concurso de camisetas de la Pandorga, celebrado por la Concejalía de Juventud, en el año 2000 (se adjunta el diseño).

        Siempre en constante colaboración con las fiestas de su pueblo, es quien nos moviliza (Junta de Gobierno y Hermandad en general) para montar la Cruz de Mayo en la Plaza del Carmen;  organiza nuestra participación en el concurso de zurra y en el desfile de la Pandorga de cada año; monta el Nacimiento de la Cofradía en la iglesia del Carmen y desde el año 2006, que es el Hermano Mayor, estamos orgullosos de que sea la persona que mejor nos ha podido representar. Su labor en ella ha sido encomiable: ha aumentado su patrimonio, tanto el humano, como el artístico; fue quien trabajó para que la Hermandad abandonara el Guardapasos y el Señor de las Penas pudiera iniciar su procesión desde un templo, en concreto, el de las Carmelitas. Incondicional de su Cofradía y su Cristo, no ha dejado nunca de acompañarle desde su fundación en 1993.

        Su trabajo por esta ciudad y pos su Semana Santa no sólo queda aquí. Fue uno de los responsables de la introducción de las nuevas formas musicales de la Semana Santa en la década de los 90, fundando la extinta Banda de cornetas y tambores Santo Tomás de Villanueva y tras su desaparición, junto a otros antiguos músicos, fundó la Agrupación Musical Santo Tomás de Villanueva, una de las formaciones musicales más conocidas y prestigiosas a nivel nacional, aunque actualmente se encuentra en la reserva.

        Es hermano también de la Hermandad de la Virgen de la Misericordia desde su fundación y de otras como la Ilustre Hermandad de la Virgen del Prado (este año cumple su vigésimo aniversario como cofrade de la Hermandad) y de la Santísima Virgen del Carmen, de la que fue también Hermano Mayor interino en el año 2008, siendo uno de los responsables de poner en marcha la procesión de Santa Teresa de Jesús.

        Como divulgador de la Semana Santa, ha realizado varias conferencias: “El origen de las Cofradías Hispanas” para la Junta de Hermandades de la Puebla de Montalbán (Toledo) en la Cuaresma de 2003; “El origen de las cofradías de penitencia y disciplina en el Campo de Calatrava” para la Hermandad del Cristo de la Misericordia de Valdepeñas, en febrero de 2009 y “El origen y desarrollo del cortejo procesional en Ciudad Real, desde el siglo XVI hasta hoy. Orden y significado de las insignias”, dentro del Ciclo de Conferencias del IV Centenario Fundacional de la Hermandad del Stmo. Cristo de la Caridad de Ciudad Real en enero de 2012. El próximo 16 de octubre, presentará la Conferencia “La devoción a la Soledad de María en La Mancha y su evolución iconográfica”, dentro de los actos de formación del Cuatrocientos cincuenta aniversario fundacional de la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Ciudad Real.

        Director y creador de unos de los blogs cofrades y culturales ciudadrealeños más visitados: “La Plazuela del Carmen”. Junto con otros blogs de la ciudad puso en marcha el pasado 2011, la “Tertulia Cofrade el Sanedrín”, que se reúne en Cuaresma para tratar temas sobre la Semana Santa.

SALUDO AL PUEBLO

Excelentísimas autoridades, ilustre pueblo de esta muy noble y muy leal ciudad de Ciudad Real, paisanos de otras ciudades y pueblos de nuestra querida provincia y de La Mancha entera, forasteros que llegáis al reclamo de nuestra Pandorga desde cualquier parte de España y del Mundo. Amigos todos.

         ¡Con vuestra venia! Pido perdón por el atrevimiento que supone el llegar ante vosotros, que constituís el más ilustre Cabildo de la Ciudad, convocado una vez más en derredor de nuestra Excelsa Soberana del Prado. En esta tarde en la que todo huele, todo suena y toda sabe a Pandorga, no me cabe mayor honor y distingo presentarme como el Pandorgo de hogaño, título, símbolo y dignidad más alta al que puede aspirar un ciudadrealeño. Nací, crecí y vivo entre vosotros. Paseo por estas benditas calles y disfruto el día a día, el paso de las estaciones y de los meses en ella. No hay nada que más a gala lleve: ser de la “grand villa e bona” que fundara aquel Rey Sabio, el décimo de los Alfonsos de Castilla. Por eso, creo que tenía que ser Pandorgo. Por el amor a mi pueblo, a sus costumbres y a la Morena que nos espera en su Camarín.

         Y cómo no. Desde este púlpito cívico, quiero agradecer a toda la ciudad entera por su amabilidad y por todo el cariño que durante estos días me han ofrecido. Y cómo no en este apartado de agradecimientos no puedo olvidar a mi esposa María del Mar, con quien comparto mi vida hace catorce años, sí justo hoy, pues nos hicimos novios una Pandorga y al fruto de nuestro matrimonio, Carmela. Ambas han sido quienes más me han animado a ser Pandorgo, así que va por ellas. Y cómo no a mi querida Cofradía, la de Jesús de las Penas, el Señor del Carmen, por ser la asociación de que ha tenido a bien presentar mi candidatura y a la Hermandad de Pandorgos, la aceptaron y me eligieron como tal.

         La Pandorga. Cuando se nombra esta palabra, ya sea en pleno invierno, a todos nos invade la alegría y una cierta añoranza. Es algo que los ciudadrealeños llevamos muy dentro y descontamos los días esperando una nueva Pandorga.

         Déjenme que les cuente una cosa. Don Miguel de Cervantes ya estuvo en la Pandorga. Sí, así fue. Y se preguntarán, ¿cómo lo sé? Muy sencillo. Porque la única referencia a Ciudad Real que aparece en todo el Quijote, y más concretamente en su segunda parte, de la que este año celebramos el cuarto centenario de su publicación. En el capítulo XIII se alaba los buenos vinos de nuestro pueblo. Sí. Así se lo hizo saber Sancho Panza al escudero del Caballero del Bosque: “Pero dígame, señor, por el siglo de lo que más quiere: ¿este vino es de Ciudad Real?”. Y es que don Miguel, ya sabía lo bueno de nuestros caldos y de nuestra fiesta, por lo que no pudo dejar de pasar la oportunidad de plasmarlo en la obra más universal de la literatura. Pues no podemos olvidar que la Pandorga es una fiesta popular que se ciñe en torno a dos ejes, la Virgen del Prado y el fruto de la tierra, el vino.

         Esta tarde, la última del mes de julio, cuando las horas del día menguan, algo nos reclama. Un pequeño duende, en lo más íntimo de cada uno de nosotros se remueve. El corazón se acelera y el alma grita impaciente por salir a nuestras calles, por atravesar corriendo como niños el Prado porque allí, en aquella basílica, la Reina de La Mancha, nos cita, nos espera como una madre espera a sus hijos el regreso a casa.

         Y así, cuando lleguemos ante Ella, cada uno de nosotros le contaremos nuestras penas, nuestras alegrías, nuestros desvelos y le daremos gracias, como lo hacían nuestros antepasados por los dones y bienes recibidos, que si ya no vienen todos de la tierra, salen de nuestro sudor y nuestro trabajo diario.

         Y llegará entonces, la Pandorga. Cuando todos los sentidos, al unísono revivirán la fiesta. Se verán a los mozos y las mozas bailar al son de la bandurria, el laúd y el pandero. Allí, bajo el ventanal de nuestra Virgen  oiremos, seguidillas, jotas y meloneras, el rascar de la botella y el golpeteo de la sartén. Porque eso es lo hoy tiene que sonar en toda la ciudad, lo nuestro, lo manchego, no otros ritmos tan alejados de nosotros.

         Y los sentidos seguirán disfrutando: oleremos el vino, el oro líquido de La Mancha y paladearemos la limoná y el puñao, que este que aquí os habla, tendrá el placer y el honor de convidaros y soñaremos otras Manchas y otros tiempos con el tacto de la falda recia de las mozas y el áspero pañuelo de yerbas al cuello. Porque la tradición es de todos y para todos, nace del pueblo, para el pueblo. Por eso, nuestros dirigentes deben amar, mantener y afianzar estas costumbres, no sólo cuando ocupan un cargo, sino cuando lo dejan. Hay que vestir el traje de nuestros abuelos, con cariño y sin vergüenza, aunque pasemos calor. Hoy exaltamos, no sólo nuestra ciudad, sino toda La Mancha, no en vano somos su capital. Por eso, todos debemos llevarlo y demostrarle a los paisanos y forasteros nuestro amor al legado de nuestros mayores, porque un pueblo que olvida su historia, está muerto.

         Queridos paisanos. Hoy es día de dejar la monotonía en casa. Olvidad las penas. Salid a la calle. Bailad, saltad, reíd, abrazaos. Es la Pandorga. Mañana será otro día. Seguro que habrá un futuro mejor, más brillante, con trabajo, con prosperidad, para que vosotros, ciudadrealeños podáis seguir viviendo aquí, en vuestra casa, con vuestra gente y no tengáis que marcharos fuera de esta maravillosa Ciudad de Reyes.

         Por eso la Pandorga es una fiesta de los sentidos. De los sentidos tangibles y de los que no se pueden medir. La Pandorga es alegría, emoción y nostalgia, porque como decía antes, si no nos acordamos de quienes nos enseñaron a quererla, a disfrutarla, no seríamos personas agradecidas. Por eso, al llegar el final de este discurso, quiero acordarme de dos personas que estarán preparando su pañuelo de yerbas en los palcos del cielo y que me enseñaron a amar y querer a esta Ciudad Real: mi abuela y mi padre. Esta Pandorga es también la vuestra.

         Sólo me resta para concluir, la aprobación final, la que reza en la  Segunda Parte del Ingenioso Caballero Don Quijote de la Mancha, de la que estamos celebrando el cuarto centenario de su publicación.

APROBACIÓN

Por comisión y mandato del Consejo he hecho ver el contenido de esta fiesta. No contiene cosa contra la fe ni buenas costumbres, antes bien muchas de honesta recreación y apacible divertimento, mezclada de mucha filosofía moral, que los antiguos juzgaron convenientes a sus repúblicas, alentando ánimos marchitos y espíritus melancólicos. Puede dársele licencia para su ejecución y disfrute.

 

¡Viva la Pandorga!

¡Viva la Virgen del Prado!

¡Viva La Mancha!

¡Viva Ciudad Real!

OFRENDA A LA VIRGEN

Santa María del Prado, Reina de Ciudad Real

A quien siempre han invocado tus hijos con fe filial.

Líbranos de todo mal, líbranos de todo mal.

 

         Tarde del 31 de julio. Madre. Aquí estamos como tantos años venimos haciendo. Acudimos como tus hijos ante vuestras benditas plantas. Aquí está vuestra Ciudad Real y al igual que aquellos manchegos del Pozo de don Gil, una calurosa tarde de mayo de 1088, nos postramos ante Vos.

         Bien sabéis que yo me crié entre los árboles de este bendito prado y los muros de la Catedral, y hoy como hombre, no puedo tener mayor bendición que acudir a tus plantas, como tu humilde Pandorgo de hogaño. Tengo por tanteo el inmenso honor, en nombre de todos los vecinos de esta muy noble y muy leal Ciudad Real de hacer la plegaria, que es la oración que cada año este pueblo os lanza como ofrenda y símbolo de veneración y de amor.

 

Dios te Salve, Soberana

Dulcinea de la Mancha

Donde esta España se ensancha

  Y el cereal en la besana

Que nace en la tierra llana

No se compara a tu Prado

Que es manantial derramado

Brotan rosas en manojos

Las que brotan de tus ojos,

Morena, Virgen del Prado

 

Tu imagen llegó a esta villa

y en su corazón quedó

pues tu belleza  prendió

por su excelsa maravilla

Y ni el rey ni la cuchilla

Pudieron moverte de aquí

 Y desde tu camarín

Gobiernas tu extenso prado

Donde Sabio Rey postrado

Pudo venerarte así:

 

¡Oh! Virgen de los Torneos,

¡Oh! Reina de las Batallas,

Una  villa con murallas

Yo deseo concederos

Con sus lindes y sus fueros 

Para vos, Reina de Reyes

De Castilla y de sus leyes

¡Oh! Virgen restauradora

Santa Virgen fundadora,

De esta gran Villa de Reyes

 

Y aquel Rey sabio y valiente

Pletórico de devoción,

Ordenó  la construcción

De una iglesia decente

donde situar tu Sedente

Imagen en los Altares

Y de Órdenes Militares

Se llenaron los blasones

Las banderas y escusones

Adornando ventanales

 

Y así pasaron los años,

Generaciones enteras

Acudieron a tu vera

Y hoy sobre estos escaños 

Este Pandorgo de hogaño

Acude ante tu presencia

Para mantener la esencia

Que vos sois emperatriz

Bastión, pilar y raíz

De nuestra fe y creencia  

 

Del Prado, Santa María

Como Pandorgo te pido

Trabajo para el parado

 Convivencia en armonía

Justicia y sintonía

Entre nuestros dirigentes

Para unir distintos puentes

y traer el bien común

a este pueblo de creyentes

 

En nombre de mis paisanos,

pueblo noble y trabajador

esta tarde, con amor

Gracias, Señora, te damos

Primero, por vernos sanos

por el trabajo, también

y por todos los que estén  

consiguiendo en esta vida

toda su meta cumplida.

Gracias, dulce Señora. Amén

 

Ya media la Pandorga de este año

lebrillos y panderos preparados

esperándonos a los rezagados

para tocar los sonidos de antaño

 

La limoná ya en el Casino está,  

los torraos a punto de apuñar

Salgamos, paisanos a degustar

Con gusto, este Pandorgo invitará

 

Adiós, bella Patrona de La Mancha

Adiós, moza gentil y galana

Adiós, Inmaculada sin mancha

 

Aquí te quedas,  manchega y lozana

Danos tu bendición, Virgen guapa

A este tu pueblo que tanto te ama

 

¡Viva la Virgen del Prado!